· Por Maria Jesus LLaneza
Cómo elegir un buen matcha: guía definitiva para principiantes
Si estás empezando en el mundo del matcha, es normal sentirse abrumado con tantos términos: ceremonial, culinario, orgánico, de primera cosecha… ¿Cómo saber cuál elegir? ¿Qué diferencia hay entre uno de supermercado y uno premium?
En esta guía definitiva te explicamos cómo elegir un buen matcha, qué características importan de verdad y cómo evitar decepciones (y matcha amargo).
¿Qué es un buen matcha?
Un buen matcha es un té verde japonés molido que se caracteriza por:
-
Sabor suave y umami
-
Color verde vibrante
-
Textura fina como talco
-
Aroma fresco, vegetal y dulce
-
Proceso artesanal y tradicional
Pero no todos los matchas son iguales. Elegir bien marca la diferencia entre una experiencia mágica o un polvo amargo y decepcionante.
1. Elige matcha ceremonial, no culinario
Si buscas matcha para beberlo (solo o en lattes), necesitas que sea grado ceremonial.
-
Matcha ceremonial: hecho con hojas más tiernas, de primera cosecha. Tiene más umami, menos amargor, textura más fina y mayor concentración de nutrientes.
-
Matcha culinario: más amargo, más oxidado y pensado para recetas (pasteles, smoothies, repostería). El típico que tiene color marronuzco, muy poco apetecible.
Tip: Si en el paquete no especifica que es ceremonial… probablemente no lo sea.
2. Verifica el origen: Japón es clave
Un matcha auténtico proviene de Japón, donde existe una tradición milenaria de cultivo y molienda de té verde. Las zonas más reconocidas son:
-
Uji (Kioto)
-
Nishio (Aichi)
-
Kagoshima (Kyushu)
Evita matchas de China u otros países si buscas calidad ceremonial.
En Cosmic Matcha, trabajamos con granjas familiares en Japón que cultivan con métodos tradicionales y sostenibles.
3. Fíjate en el color: verde brillante
El color lo dice todo. Un matcha de calidad es verde jade intenso. Si es opaco, marrón verdoso o amarillo pálido… algo no va bien:
| Color | Indicador de calidad |
|---|---|
| Verde eléctrico | Alta calidad, fresco, ceremonial |
| Verde medio/mate | Calidad media, tal vez culinario |
| Verde marrón/gris | Baja calidad, oxidado, viejo |
Un matcha vibrante = cosecha fresca, sombra correcta y molienda en frío.

4. Huele antes de preparar
Un buen matcha huele a:
-
Hojas verdes recién cortadas
-
Alga nori
-
Un ligero dulzor vegetal
No debe oler a polvo seco, tierra o pasto mojado. El aroma fresco es clave para una experiencia sensorial completa.
5. Prueba el sabor: debe ser suave, no amargo
Cuando pruebes matcha puro (sin leche ni azúcar), debe ser:
-
Suave, vegetal, ligeramente dulce
-
Con umami (sensación sabrosa sin sal)
-
Nada áspero, ni terroso ni amargo extremo
El sabor lo dice todo: si necesitas cubrirlo con azúcar, no es buen matcha.
6. Textura: polvo finísimo, tipo talco
La molienda tradicional en molino de piedra es lenta pero mantiene todos los nutrientes y da una textura extra fina.
-
Si el polvo es grumoso o arenoso, es de baja calidad.
-
Un buen matcha se disuelve fácilmente al batirlo (sin que queden grumos flotando).

7. Certificaciones: mejor si es orgánico
Un buen matcha suele tener:
-
Certificación orgánica (EU, JAS, USDA…)
-
Sin aditivos ni conservantes
-
Trazabilidad: puedes saber de qué cosecha y región viene
El matcha es una hoja molida que consumes entera, así que cuanto más limpio, mejor.
8. ¿Dónde comprar un buen matcha?
Evita matchas genéricos de supermercado, Amazon o tiendas sin información clara de origen, variedad o grado.
Busca marcas especializadas, con transparencia, que vendan matcha 100% japonés, ceremonial y orgánico.
En Cosmic Matcha trabajamos directamente con agricultores en Japón para ofrecerte:
-
Matcha ceremonial de alta calidad
-
Cosechas frescas y sostenibles
-
Variedades para cada energía: Angelic (suave), Celestial (foco), Galactic (intensidad)
-
Envío rápido en España y packaging diseñado para conservar frescura
👉 Descubre nuestras variedades cósmicas
Conclusión: elige matcha con los 5 sentidos
Un buen matcha no solo se bebe, se experimenta.
Mira su color. Huele su frescura. Siente su textura. Escucha el batido. Prueba su suavidad.
Y si es tu primera vez, empieza con una variedad ceremonial suave y bien conservada. Tu paladar (y tu cuerpo) lo agradecerán.